¿Su deudor entró en insolvencia?: conozca qué puede hacer (parte 2)

Esto es lo que debe hacer si su deudor entró en insolvencia

En nuestro anterior boletín hablamos acerca del proceso de insolvencia y específicamente del proceso de reorganización previsto en la ley 1116 de 2016. En esta oportunidad hablaremos del proceso de liquidación judicial que persigue la liquidación pronta y ordenada, así como el aprovechamiento del patrimonio del deudor.

La diferencia principal entre estos dos procesos es que durante la reorganización la empresa puede continuar desarrollando su objeto social y el proceso mismo procura que el deudor llegue a un acuerdo con sus acreedores con el fin de preservar su negocio y normalizar sus relaciones comerciales y crediticias a través de una reestructuración operacional y administrativa. El proceso de liquidación propende por liquidar rápida y ordenadamente la empresa pagando las obligaciones legales correspondientes.

Existen dos tipos de liquidaciones; La liquidación voluntaria y la judicial, ambas tienen como objeto atender de forma ordenada el pago de las obligaciones a cargo de la sociedad comercial. Sin embargo, el trámite de una u otra son diferentes; la primera, se rige por el Código de Comercio, mientras que, la segunda, por la Ley 1116 de 2006, con la que se expidió el régimen de insolvencia empresarial.

En este sentido, hablaremos específicamente de la liquidación judicial, la cual iniciará por el incumplimiento del acuerdo de reorganización, fracaso o incumplimiento del concordato o de un acuerdo de reestructuración, o por las causales de liquidación judicial inmediata contempladas en la ley 1116. Estas causas de liquidación inmediata ocurren cuando: el deudor lo solicite, abandone sus negocios, por una solicitud de la autoridad que controle la empresa, por una decisión motivada de la Superintendencia de Sociedades, a petición conjunta del deudor, entreinmediata otras.

La solicitud de apertura de un proceso de liquidación la pueda iniciar: conjuntamente el deudor y un número plural de acreedores titular de no menos de 50% del pasivo externo, la Superintendencia de Sociedad o un representante extranjero de un proceso de insolvencia. Para ello, los acreedores deberán presentar sus acreencias con prueba de la existencia y cuantía de las mismas, en el plazo de veinte días siguientes a partir de la fecha de fijación del aviso que informa sobre la apertura del proceso de liquidación judicial.

 

SI ES ACREEDOR:

 

Tiene 20 días desde que se desmonte el aviso para presentarle al liquidador los documentos que prueban la existencia de su deuda

 

REQUISITOS PARA SOLICITAR EL PROCESO DE LIQUIDACIÓN:

La solicitud de inicio del proceso de liquidación judicial por parte del deudor o de este y sus acreedores deberá estar acompañada de los siguientes documentos:

1. Los cinco (5) estados financieros básicos, correspondientes a los tres (3) últimos ejercicios y los dictámenes respectivos, si existieren.

2. Los cinco (5) estados financieros básicos, cortados al último día calendario del mes inmediatamente anterior a la fecha de la solicitud.

3. Un estado de inventario de activos y pasivos cortado en la misma fecha indicada en el numeral anterior, debidamente certificado y valorado.

4. Memoria explicativa de las causas que lo llevaron a la situación de insolvencia.

 

EFECTOS DEL INICIO DEL PROCESO DE LIQUIDACIÓN

El inicio de un proceso de liquidación tendrá los siguientes efectos principales:

 

  • Se disuelve la persona jurídica y ahora debe mencionarse siempre como “en liquidación judicial”
  • Todos los administradores son separados de sus cargos Se indemniza y despide a los trabajadores
  • La empresa no puede seguir haciendo negocios distintos a liquidarse
  • Se finalizan los encargos fiduciarios y la fiducia mercantil
  • Los acreedores de la empresa solo pueden pagarle al liquidador
  • Los administradores, asociados o controlantes no pueden disponer de los bienes de la empresa

 

 

Para tales efectos, el liquidador deberá realizar un inventario de los bienes y un proyecto para reconocer los créditos y los derechos de voto de los acreedores afectados.

 

“En un plazo de dos meses contados a partir de que quede en firme la calificación y graduación de créditos y el inventario de bienes del deudor, el liquidador procederá a enajenar los activos inventariados por un valor no inferior al avalúo, en forma directa o acudiendo al sistema de subasta privada”.

Si el liquidador no logra vender todos los bienes deberá adjudicarlos teniendo en cuenta la prelación legal de los deudores, de manera que, si los bienes de la empresa son insuficientes para pagar todas las obligaciones, “el liquidador deberá exigir a los socios el pago del valor de los instalamentos de las cuotas o acciones no pagadas y el correspondiente a la responsabilidad adicional pactada en los estatutos”.

Es importante resaltar que, en los procesos de liquidación judicial, los acreedores están obligados a presentar sus créditos ante el Juez del Concurso, adjuntando todas las pruebas que tengan en su poder y que demuestren la existencia del crédito. Si el crédito no se presenta en este último proceso, no será reconocido y en la adjudicación de bienes no se le realizará repartición alguna. Si el crédito se presenta de manera extemporánea, el mismo se considerará legalmente postergado, esto es, que se pagará si y solo si, una vez se haya pagado a los demás acreedores, aún quedan activos para ser distribuidos

 

En este sentido, se entenderá por finalizado el proceso de liquidación, una vez esté ejecutoriada la providencia de adjudicación o por la celebración de un acuerdo de reorganización.

 

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